domingo, 30 de agosto de 2009

Perderse en Asturias


Altos y finos troncos de árboles cubiertos de un manto de hojas bañadas en el rocío de la mañana, brillante cuando lo agita el viento, como un mar de lentejuelas en mitad de un frondoso paisaje de colores verdes y manantiales transparentes.

Cada paso se hunde en una alfombra de hierba a la vez que la humedad moja un poco más tus pies y, aún, el frío altera la calidez de la piel. A cada paso, el sol filtra sus rayos entre las ramas de los árboles que cubren aquel lugar y da luz a los peces e insectos que buscan su alimento sin descansar.

El agua fluye decidida, marcando el paso del tiempo y permitiendo la vida, dibujando a su paso un camino de contrastes, de ruidosos saltos de agua y suaves laderas.

Cualquier otra presencia humana estropearía la magia del entorno en ese instante. Instante en el que es fácil imaginar el juego de seres fantásticos moviéndose entre los rincones y escondrijos del bosque, curiosos y vacilantes ante los movimientos de un visitante.

El encantamiento y la razón confluyen en un paraje recóndito que muchos lugareños han disfrutado pero, también, sufrido y respetado durante siglos.

En definitiva, ha sido un viaje de cinco días a tiempos del pasado y del presente, siendo testigos de la fusión de un sueño libre, hermoso e instintivo de la propia naturaleza y las posibilidades y necesidades humanas.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Gente en el metro



Un día cualquiera, en el metro de Madrid, como podría ser otro lugar y otro momento.

Hay gente alegre, gente cansada, gente ilusionada, gente con ganas de marcha, gente que espera, gente entretenida, gente concentrada, gente despistada... Y, entre toda esa gente, de repente, una accidental mirada.

Sin querer repetir el momento, ahora es su sola presencia la que le delata.

No digo ni hago nada, pero esa mirada... Evitando un nuevo cruce y, a la vez, deseándolo, necesito cerciorarme. Al ver sus ojos clavados sobre mí, una ola de calor sube desde mis pies. Como leyes naturales, como imanes que se atraen sin tener que justificar.

Su insistencia refleja lo que podría pasar. ¿Nos dejamos llevar? Un momento de dilación, es mucha la atracción, pero... No, tomo el control de mis impulsos y dejamos la historia volar en la imaginación.

Nunca una fantasía me hizo sentir tan viva.

domingo, 24 de agosto de 2008

Juegos Olímpicos en Beijing



Hoy clausuraron los JJ.OO. en Pekín.


Las sensaciones que me quedan después de estos 16 días son muchas... haber presenciado el resultado de muchos esfuerzos, sobretodo de l@s deportistas y sus entrenadores; los sentimientos de alegria, sorpresa, diversión, compañerismo, deportividad, solidaridad y también competición, impotencia y tristeza entre muchos otros que seguramente no hayamos percibido; la sencillez de las raíces de esas personas y su valor por haber llegado allí; las diferencias entre deportitas por sus posibilidades para entrenar y sus metas, unos luchando por arrebatar el oro y otros persiguiendo únicamente no perder el primer partido...


Por supuesto, ajenas a toda esa emoción, ha habido muchas personas implicadas dentro y fuera de la competición, mucho espacio utilizado, mucha atención tomada, muchos intereses, algunos engaños... Todo un despliegue y ejemplo de organización.


En definitiva, un gran acontecimiento celebrado una vez cada cuatro años, en que los aficionados a algun deporte debemos reflexionar sobre la pasión, el esfuerzo y el sacrificio de la alta competición, las demostraciones de deportividad a ese nivel y, de una forma más sencilla, valorando el deporte como medio para mantener o mejorar la salud física y mental.


No está mal que, por lo menos en cada Olimpiada, recordemos que algo tan natural tiene mucho que aportar.

martes, 29 de julio de 2008

Quien tiene un amigo, tiene un tesoro.


Una verdad colosal.

Creo que todo el mundo sabe qué es un amigo y a quién puedes considerar amigo. Hoy voy a hablar sobre los míos.

Ninguno de mis amigos es igual que otro, claro, pero sí hay aspectos comunes entre ellos, que son los que hacen que podamos comprendernos.

Están los amigos que conozco desde hace años y están los nuevos amigos, que conozco desde hace poco tiempo que, para una amistad, es unos dos años...

Con los primeros, lo mejor es ver cómo va pasando el tiempo y sigues compartiendo cosas con ellas, cosas buenas y cosas menos buenas. El entendimiento entre ambos es muy grande y la seguridad de poder contar con ellos, también. Silvia y Laura son mis mejores amigas. El pilar de mis amigas. También están Javi, Rafi, Anicami, Mario, Marta y Merche.

Con los segundos, es diferente pero también es especial. El cariño y la confianza se van forjando mutuamente, a la vez que vas conociendo a la otra persona, pero sobretodo hay un sentimiento de esperanza e ilusión porque esa andadura no termine. Tener un nuevo amigo es como recibir un regalo. Así que, mis nuevos regalos son Noe (que apareció como la sorpresa de un huevo Kinder, como ella dice), Marisa, Helena, Iru y Pay.

Por ellos sé que, a veces, la distancia separa a los amigos, pero no tiene por qué ser un impedimento, sólo se trata de una dificultad.

Otras veces, surgen problemas, decepciones o desengaños, que también pueden separar a esas personas, pero también son posibles de superar.

La amistad es dar sin esperar nada a cambio, es comprender a la otra persona y apoyarla. Respetarla y ayudarla.

Igual que me resulta dificil creer en el amor de pareja, puedo afirmar que, incluso con mis meteduras de pata, mis amig@s han estado a mi lado. No tengo muchos, pero los que tengo, valen su peso agua (que es el mayor tesoro de esta tierra).

Así que en este sentido, puedo sentirme afortunada.

jueves, 15 de mayo de 2008

Cuando nace un amig@

Amor rima con roquefort...


Sol@ en medio de la mutitud. Sol@ en mitad de la quietud. En un cruce de caminos, un cruce de destinos. Sin querer equivocarse, con la esperanza de que todo se aclare.

Mucha gente sola, sola en casa y sola cuando hacen una pausa.

Sólo tender una mano, para mí es un gran paso. Y responder con la tuya propia es comprender a la otra.

Apoya tu espalda en la mía. No se ven nuestras almas, podemos compartidas.

domingo, 24 de febrero de 2008

Tiempo de piscis



Éstas cosas dicen de los que nacimos bajo este signo:

"Piscis (los peces) es una constelación del zodiaco ubicada entre Aquarius al oeste y Aries, al este. Su estrella principal es la estrella alfa Alrischa, una estrella doble cuyo nombre proviene del árabe y significa "cuerda".

Según Higino (escritor hispano- latino, 64 a.C-17 d.C.) la simbología de los peces se basaba en el mito de Venus y de su hijo Cupido (en la mitología griega, Afrodita y Eros). Venus y Cupido fueron sorprendidos por el monstruo Tifón, pero Venus sabía que podrían escapar por el agua. Cogió a Cupido y se sumergió por el agua, donde ambos se transformaron en peces. Para asegurarse que no se perderían, se ataron con una cuerda. En el cielo vemos, por lo tanto, a madre e hijo, unidos por una cuerda.

Piscis es el duodécimo signo zodiacal y pertenece a los seres nacidos entre el 19 de febrero y el 20 de marzo. Los piscis poseen fuertes aspiraciones espirituales y una profunda convicción interior. Son fácilmente mutables y suelen ser muy soñadoras, creativas, imaginativas e intuitivas".

¿Y sabes que Elizabeth Taylor, Liza Minelly y Albert Einstein eran piscis? :D

¡Feliz cumpleaños a todos los piscis, humanos y no humanos, presentes y ausentes!

domingo, 20 de enero de 2008

Cuando la máquina de coser te hace putaditas



La historia empieza así.

Con toda la predisposición, voluntad e ilusión del mundo, comienzas la tarea. Mides, piensas, cortas y coses los trozos de tela y cintas varias, con la idea de que todo eso, al final, tenga una forma más o menos aparente y determinada.

Cuando coser depende exclusivamente de tus manos, es probable que la forma de la prenda se vaya definiendo poco a poco pero, después, es necesario que la máquina haga su trabajo para que quede completamente terminada.

De este modo, colocamos los hilos en los cacharros de la máquina, marcamos el tipo y largo de la puntada, colocamos la tela en la máquina, tras haberla preparado con los dobladillos marcados, las cintas sobrehiladas y todo lo que sea necesario para hacer más fácil el paso por la máquina de coser. Pisamos el peda... ¡y a coser!

¿Así debería ser, verdad? Pero no, no es tan sencillo porque, de repente y sin causa aparente, se revela, la máquina saca su lado oscuro a pesar de haberla tratado con todo el cariño y la delicadeza de una inexperta que teme estropear algo. Pero éso a la máquina se la sopla.

Así llega la primera putada. Cose que te cose, aguja arriba-aguja abajo. De pronto, desaparecen los hilos con los que cosíamos. Los volvemos a colocar en su sitio y continuamos la labor. "Debe haber sido un fallo de principiante". Es probable que los hilos vuelvan a desaparecer porque se atasquen o se rompan pero, como a paciencia no hay quien nos gane, lo colocamos todo lo mejor que sabemos, esperando que no ocurra lo mismo de nuevo.

Bien, parece que está todo más o menos controlado... es entonces, sin ni siquiera gritar agua va, cuando llega la segunda. La máquina se atasca, no deja avanzar el trozo de tela al que estaba cosiendo en ese momento, así que se enredan los hilos con la tela y consigo mismos. Lo solucionamos tirando de todos los hilos hasta que sólo queden los dos extremos que salen de la máquina. Pero no decaemos y seguimos en nuestro empeño.

La máquina está cosiendo genial. Está quedando bastante bien al fin. Sí, terminado. Damos la vuelta a la tela para ver el revés... ahí está,
la tercera putadita. El hilo de abajo se ha enredado como bien le ha parecido a lo largo de toda la línea que hemos cosido.

Y es en este punto cuando nos damos cuenta que la máquina, a pesar de todos nuestros mimos, nos declara la guerra.
Ha ganado una batalla, pero aún quedan muchas más por combatir. Sabe que necesariamente dependemos de ella, pero nosotros contamos con un arma que ella desconoce... ¡Mamááááá!